Las ventajas del esquí de fondo van mucho más allá de la pista

El atleta de las Olimpiadas Especiales, Sergey Sizyukhin, afirma que el esquí de fondo ha cambiado su vida.

Sergey Sizyukhin

Foto: atleta de las Olimpiadas Especiales de Rusia, Sergey Sizyukhin Fotógrafo: Martha Jo Braycich

Sergey Sizyukhin, de 17 años, no comenzó a practicar esquí de fondo inmediatamente después de que su madre le inscribiese en la escuela de deportes adaptados para niños y jóvenes con discapacidades de Murmansk hace 10 años.

Carecía totalmente de equilibrio y coordinación, y no tenía la fuerza física necesaria para aguantar sobre los esquís más de 10 minutos.

Su entrenadora, Irina Uzintseva, de 47 años, se arrodillaba en el suelo delante de él e iba retrocediendo sujetando los esquís con las manos y deslizando uno después del otro, animándole a que avanzase. Poco a poco, Sizyukhin comenzó a dominar el esquí de fondo, entrenando cuatro veces por semana con sesiones de dos horas cada una.

El entrenamiento mereció la pena. En la competición nacional de Murmansk, celebrada del 3 al 5 de marzo de 2012, compitió en las carreras de 50 y 100 metros. Sizyukhin lució su apuesta figura, resplandeciente con su equipación de esquí blanca adornada con franjas en rojo intenso. Como su madre tenía que trabajar, fue su cuidadora personal, Irina Uzintseva, quien le acompañó a la competición. "Sergey ha hecho grandes progresos desde que comenzó en la escuela de deportes adaptados", dijo Uzintseva.

"Los médicos estaban sorprendidos con la excelente forma de Sergey. Su fortaleza física es mucho mayor y puede concentrarse mejor. Y lo más importante es lo feliz que está", dijo. "Además, sus padres y su hermano de cinco años lo quieren con devoción", añadió. 

Sizyukhin, que es autista, se mostró tímido y callado durante el evento, y se quedó dando vueltas con sus esquís por el área de la competición. Fue más tarde, tomando una taza de té y un bollo en una cafetería cercana, cuando cayó realmente en la cuenta de la excelente carrera que acababa de realizar y, lógicamente, se sintió muy satisfecho con el resultado.