Les presentamos a Hafiyyan, un jugador de bádminton de las Olimpiadas Especiales Malasia, cuyo amor de toda la vida por este deporte le ha ayudado a crecer en confianza y propósito.
Hafiyyan ha amado el bádminton desde niño; tomó una raqueta por primera vez con tan solo 9 años. Ahora tiene 21, pero cuando le diagnosticaron epilepsia a los 15, la enfermedad afectó su cerebro y cambió muchos aspectos de su vida. A pesar de estos desafíos, la pasión de Hafiyyan por el bádminton nunca se desvaneció.
En 2023, se unió a Olimpiadas Especiales Malasia y regresó a la cancha de una manera nueva, rodeado de compañeros de equipo, entrenadores y una comunidad que creía en sus capacidades.
Gracias a su determinación, entrenamiento, la guía de su entrenador y el apoyo de su familia, Hafiyyan ganó confianza en sus habilidades. Sus padres comentaron cómo formar parte de las Olimpiadas Especiales le ha ayudado a convertirse en una persona más segura de sí misma, tanto dentro como fuera de la cancha.
En la cancha, Hafiyyan ahora no solo se centra en mejorar sus propias habilidades, sino que también se enorgullece de ayudar a guiar a sus compañeros de equipo a medida que crecen y aprenden junto a él.
El bádminton también es un asunto de familia. El padre de Hafiyyan, quien ha sido su entrenador desde que tenía 10 años, ahora entrena a muchos jugadores de bádminton de las Olimpiadas Especiales Malasia, apoyándolos en el desarrollo de sus habilidades y confianza a través del deporte.
Para Hafiyyan, el bádminton es más que un juego. Considera que este deporte le permite ganar confianza, apoyar a los demás y formar parte de una comunidad que celebra la habilidad de cada atleta, mientras trabaja duro y se esfuerza por dar lo mejor de sí mismo.