Tras el fallecimiento de su hermano gemelo y padre, el atleta de Olimpiadas Especiales Filipinas, Kim Edwards (Edward), y su madre, Jacquelyn, sufrieron un inmenso dolor. Su vínculo se fortaleció al apoyarse mutuamente, y Jacquelyn sabía que su hijo necesitaba una nueva vía de escape, por lo que lo introdujo al deporte a través de su escuela como una forma de ayudarlo a sanar.
A través del entrenamiento y la competición, Edward encontró estructura, conexión y propósito. Su recuperación tras el desamor y su progreso positivo reflejaron no solo su propia determinación, sino también el apoyo incondicional de su familia, que lo acompañó en cada paso del camino.
Mira la historia de Edward y Jacquelyn y descubre su progreso en Olimpiadas Especiales.